Espectros de amos derrotados y muertos Sebastiano Mónada Sólo les queda la violencia, la violencia descarnada, la grosera violencia, despabilándose del sueño, convirtiendo la realidad en pesadilla. Se han sacado todas sus máscaras, todos sus disfraces de fiestas fastuosas. Ahora se muestran desnudos, exhibiendo sus carnes avejentadas, largamente deprimidas. Son sólo violencia. Tan solo eso. La banalidad del mal. Parte del mundo atónito queda adormecido. Otra parte mundana se opone. Otra parte mundana, más pequeña, aplaude, la proliferante violencia descarada. La presentan apoteósicos como "liberación", sin inmutarse de lo que dicen, sin sonrojarse de su contradicción. ¿Liberación de qué? ¿Por qué llamar así a la violencia sin tapujos? Es la catarsis de su propia convulsión interna. Es la manifestación de su propia putrefacción espantosa. Hace tiempo que dejaron de ser humanos. No son ni poco ni demasiado. Son la inhumanidad...
La “Gringa” sumergida en el instante Sebastiano mónada La luz captó tu imagen. Fragante, danzando en el aire. Tú eres esa luz retenida por la cámara. Apareces con tu rostro claro, tu mirada risueña, tu sonrisa que seduce al cosmos. Tus cabellos en cascadas caen sobre tus hombros delgados. Tus orejas sostienen los cabellos inmaculados, conduciendo a la gravedad de los sueños la ondeante experiencia de tus años. Tu frente amplia, iluminada por flujos solares, empujados por palpitaciones compulsivas y respiraciones del astro, núcleo de los planetas. Tu cuello largo se expone a la mirada hermenéutica de mis ojos memoriosos de gorrión y en manifiésta melancolía. Nuestra hija pequeña mira sorprendida, después de bañarse, preguntándose sobre el acontecimiento, sin hallar respuesta todavía. Detrás, un jardín, al fondo, hace hincapié en la presencia luminosa de tu rostro. Resalta la inmanencia cobijada por la armonía corporal. ...
Shajareh Tyyebeh Árbol Puro Sebastiano Mónada Estaban estudiando, era habitual, en la mañana abierta. La escuela era escenario de aprendizaje esencial, comienzo de trayectoria curvada de la vida. Cuando, sin aviso previo, de manera inesperada, el fuego arrasó con el inofensivo conglomerado de niñas. Ahí se acabó todo para ellas, se interrumpió la trayectoria, que comenzaba a despegar en el alba de la temporalidad, el comienzo fue abruptamente acallado por el fuego. Un misil que lleva un nombre indígena de Abya Yala, el continente del don y de la reciprocidad. Tomahawk , un hacha sioux, con sonido powhatan . Instrumento de caza y de la guerra para matar. Bautizado así por los asesinos de indígenas, por los exterminadores religiosos de la reforma. Paradoja de cristianos que asesinan al prójimo. Fugitivos de la persecución absolutista de la monarquía católica, apostólica y romana, que llegaron al territorio oculto entre océanos, por la bruma insidosa de los terrapla...
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