El Averno de los Urus
El Averno de los Urus Sebastiano Mónada Dedicado a Fernando Soria Antezana Fotografía de Fernando Soria Antezana Un tumulto de diablos danzarines se aglomera alrededor del fuego. Se quema al ángel que combate al mal, tan solo con una espada celestial, de metal brillante como el cristal. El ángel no pudo contra la tropa desalmada de los demonios en comparsa promiscua, en algarabía y alborotada. Danza satánica de la alborada, cuando las bandas tocan al unísono en escenario multitudinario. Se reveló el Averno contra Dios inmaculado. Sacrificó al ángel en la plaza de armas. Lo amarró a un poste de madera improvisado, amontonó la leña preparada de antemano, para quemar el cuerpo virgen y deseado del enviado divino a combatir el mal, la enajenación perversa de los demonios. El ángel derrotado en la batalla, se entregó a su martirio, sin suplicar misericordia. Tan solo miró al cielo que lo abandonó. Bajó los ojos dulces y brillantes, bajó la mirada lucida y pura, sin o...