Después de la nevada
Después de la nevada Sebastiano Mónada La nieve se precipitó de las vaporosas nubes congeladas, cayendo despacio en fragmentos geométricos, composición de las fuerzas fundamentales del universo, cambiando el color del paisaje cromático dejándolo blanco, investido para la festividad de la consagración de la primavera anunciada. Los copos de nieve se acumularon en las montañas cubriéndolas de mantos albos, tejidos por las nubes. Hiladoras de textiles de bayeta de la tierra, hecha de lana de oveja que pasta en la puna. Artesanas nubes de etéreos sueños otoñales, que con su técnica atmosférica inmemorial han convirtiendo sus cargas anhelantes en pensamientos descifrados por la hermenéutica heredada de textos sagrados. Enunciados estratificados por la mirada y la voz, convertidos en poemas y cantos del sacrificio celestial, que entregó su cuerpo a la metamorfosis material del agua en sus diferentes formas mutantes. La bóveda celeste se vació de nubes dejando...