Oasis de eucaliptos
Oasis de eucaliptos Sebastiano Mónada Dedicado a Marcel Julián Oasis de árboles frondosos resistiendo en el desierto urbano. Se elevan, impulsados por sus raíces, empujados por el impulso vital. Sostenidas por sus troncos, las copiosas ramas de eucaliptos danzantes, siguen el ritmo pausado de la brisa vespertina. El cielo hace de fondo desparramando abultadas nubes, enormes naves que transportan su carga vaporosa en el océano aéreo sin olas de un celeste radiante, que rememora al vacío, curvado por la gravedad inscrita en el núcleo líquido e incandescente oculto en sus entrañas. Debajo, muchedumbres de arbustos secos amarillean el suelo, cobijados apenas por las sombras que se acuestan cansadas de tanto apaciguar el ímpetu fogoso del astro compulsivo. Un montículo parece amurallarse para proteger el oasis botánico de la arremetida mercantil que avanza monstruosa arrasando con todo, con todo espesor territorial y todo bosque intrépido. Detrás está la ci...