Carta internacional de respaldo a la Marcha de Naciones Originarias y pueblos pueblos indígenas de Bolivia

Carta internacional de respaldo a la Marcha de Naciones Originarias y pueblos pueblos indígenas de Bolivia

En Bolivia, la propiedad colectiva de los territorios indígenas fue legislada hace más de 20 años, como consecuencia de la lucha histórica de los pueblos, así como la ratificación de tratados internacionales sobre derechos de los pueblos indígenas (Convenio 169 de la OIT, Declaración de Naciones Unidas sobre pueblos indígena), dando lugar a procesos de descentralización y al ejercicio de la libre determinación de naciones originarias y pueblos indígenas que han resistido dinámicamente a la colonización y a la constitución del Estado nacional republicano.
Un ejemplo de estos procesos, es el proyecto de reconstitución territorial de la Nación Qhara Qhara, establecido entre los departamentos de Potosí y Chuquisaca, cuyas markas, jatun ayllus y ayllus (demarcaciones territoriales originarias) vienen generando liderazgos y propuestas organizacionales propias, además de una amplia reflexión sobre el ejercicio de la justicia indígena originaria.
Con la aprobación en 2009 de la Constitución Política del Estado Plurinacional (CPEP), se abrió paso, según los líderes de esta nación originaria, a una serie de oportunidades que habrían hecho posible la construcción de la plurinacionalidad. No obstante, el impulso estatal para viabilizar esta posibilidad se agotó tempranamente y varios pueblos en todo el país vieron postergado este objetivo, y en la actualidad tienen demandas de titulación colectiva pendientes, no respetadas, cuestionadas e incluso vulneradas por personeros del gobierno central.
Ante una serie de conflictos territoriales que enfrentan a los ayllus originarios y sindicatos campesinos, la marka Quila Quila de los Qhara Qhara, ha desplegado una serie de estrategias jurídicas en defensa de su territorio y su cultura (recuento del conflicto y logros: https://bit.ly/2XrU1qz / Video: https://bit.ly/2NygbCZ). Sin embargo, la disputa por los recursos naturales ha promovido entre su población una noción pragmática y no sostenible sobre la propiedad individual, restando apoyo y consecuencia a su inicial demanda territorial. Violencia, maltrato y una discriminación estructural operada por parte de las instituciones estatales (consulte: https://bit.ly/2H2FtrP / https://bit.ly/2BVxpph) ha sido el día a día de esta marka originaria que ha logrado representación directa en la asamblea departamental de Chuquisaca, ha logrado -con una lectura concienzuda de la CPEP- que no se exija personería jurídica a los pueblos indígenas apelando al artículo 2 afirma su preexistencia al Estado boliviano; en varias oportunidades ha frenado la arbitrariedad del Instituto Nacional de Reforma Agraria (INRA) y esta pulseta se ha agudizado a tal grado que como último recurso, los Qhara Qhara han convocado a otras naciones y pueblos indígenas a reflexionar sobre sus conflictos y juntos han encontrado un común denominador que es la sistemática vulneración a los derechos colectivos de los pueblos indígenas suscritos en la CPEP y toda la normativa internacional.
El permanente favorecimiento a la propiedad individual, a la parcelación de la tierra, a la apertura o casi nulo control a empresas mineras, hidrocarburíferas y proyectos de infraestructura desarrollista (carreteras, hidroeléctricas, etc.), a los viciados y simulados procesos de consulta previa que se hacen ante la demanda y protesta de campesinos e indígenas ya afectados por los impactos medioambientales, o directamente, despojados de sus tierras y territorios; el 6 de febrero se dio inicio a una marcha que salió de la ciudad de Sucre rumbo a la ciudad de La Paz. El gobierno solo se dispuso al diálogo luego de 13 días de caminata; no obstante, luego de más de dos horas de conversación entre delegados de la marcha y el presidente Evo Morales, no se obtuvo resultados favorables.
El presidente de un Estado que se denomina como plurinacional, les diga a los marchistas que como “minoría” deben acatar la decisión de las mayorías y que en definitiva no es competente para resolver el conflicto (Página Siete, https://bit.ly/2SQs39k). Las autoridades originarias no pudieron registrar la reunión para informar a sus bases, ya que de manera autoritaria sus celulares fueron decomisados, no se permitió que se tomen fotografías, y se les acusó de estar apoyando a la “derecha”, recomendando –en el ánimo de desvalorizar sus demandas– hacer llegar sus propuestas a la Asamblea Legislativa (Audio informe corto de la reunión, https://bit.ly/2E3EKDD).
De todas maneras, y en respuesta, los originarios de Qhara Qhara se trasladaron a la ciudad de La Paz, pero un grupo de al menos 12 policías les impidió su ingreso, forzándoles a rodear la Plaza Murillo para poder ingresar, como correspondencia ordinaria, los documentos con demandas y propuestas que viabilizan la plurinacionalidad en Bolivia. Además, no permitió que emitan declaraciones a medios de comunicación en el centro de los poderes en la ciudad de La Paz.
La documentación presentada puede resumirse así:
· Solicitud de proyecto de ley de restitución de territorios ancestrales como dominio ancestral preexistentes, consensuada y suscrita como originarios de los ayllus, markas, suyus. Proyecto de ley con el objeto de “reconocimiento y la restitución efectiva de los territorios ancestrales de las naciones” bajo los principios de autoidentificación, respeto al sistema jurídico indígena originario, ancestralidad.
· Solicitud de modificación de la Ley 073, artículo 10.II deslinde jurisdiccional. Cumplir la constitución en el artículo 179 sobre la igualdad de jerarquía entre jurisdicciones, además del derecho a la consulta previa.
· Solicitud de modificación de Ley Marco de Autonomías y Descentralización. Art. 52 V; Art. 54.III; Art. 54. VII Respeto a las normas y procedimientos propios para encaminar la autonomía aprobando los estatutos mediante normas y procedimientos propios de las naciones originarias y pueblos indígenas.
En los últimos días, la columna de la Marcha se masificó con la adhesión de la Nación Lupacas, la Nación Suras, la Nación Pakajaki y otras organizaciones en proceso de reconstitución. Además, las organizaciones de territorios que están en franca resistencia y defensa ante el extractivismo en tierras bajas, han expresado su respaldo a esta movilización, aunque su participación no fue posible por la emergencia que se vive debido a las fuertes lluvias, inundaciones y precariedad que viven en sus territorios. Coincidente con el inicio de esta marcha, la Subcentral de comunidades campesinas de la Reserva Natural de Tariquía, que denuncia y resiste el despojo y afectación de la exploración (y pronta explotación) hidrocarburífera en su territorio, ha logrado frenar el ingreso de los trabajadores de la empresa petrolera.
Nuestra intención es manifestar nuestro más firme respaldo a la lucha independiente de las naciones originarias y pueblos indígenas de Bolivia, remarcando la importancia de esta autonomía en un contexto en que muchas organizaciones en América Latina la han perdido confiando sus agendas reivindicativas a gobiernos que se dicen de izquierda, populares e incluso indígenas. Son estos momentos de emergencia y resistencia en los que los movimientos exhiben con claridad el carácter de la dominación, tal como sucedió con la lucha que se dio en el Territorio Indígena Parque Nacional Isiboro Sécure – TIPNIS, aquel proceso que desató un sistemático desenmascaramiento de un Estado que no hace más que reproducir el modelo extractivista y el colonialismo respecto a los recursos naturales y respecto a sus poblaciones. Por otro lado, las múltiples luchas –principalmente femeninas– desplegadas en diversos territorios, como las planteadas frente a los proyectos hidroeléctrico de Rositas o el Bala-Chepete, así como la defensa de los campesinos y principalmente de las mujeres de la subcentral agraria de la Reserva Natural de Tariquía (Tarija) nos muestra la apertura al más feroz extractivismo, al fracking y al divisionismo de la población a través de la prebenda y la manipulación mediática.
Respecto a la conducta estatal frente a los pueblos indígenas, a la priorización de la propiedad individual en detrimento a la propiedad colectiva, la para-estatalización de varias organizaciones sindicales matrices y el freno a cualquier atisbo de viabilidad al derecho de la libre determinación y autonomía para pueblos indígenas, varios especialistas se han manifestado (Propuesta Fundación Tierra: https://bit.ly/2z1BfLh) y lo seguiremos haciendo, no sólo porque se ven afectadas muchísimas poblaciones en sus territorios, sino porque se está intentando naturalizar esta lógica de agresión en los países de la región – ya sea que tengan gobiernos de izquierda o de derecha–, consolidando un patrón de desarrollo capitalista sostenido en el despojo de los pueblos.
En este sentido, reiteramos enfáticamente nuestro apoyo a las naciones originarias y pueblos indígenas de Bolivia y de los diferentes países de Sudamérica, a su lucha territorial y a su derecho a la autodeterminación, autonomía y restitución de sus autoridades políticas y formas de vida. Y a una marcha que brega autónomamente por sostenerse, masificarse y es una de las muestras de mayor dignidad de los últimos tiempos.
Firmamos al pie:
Silvia Rivera Cusicanqui, Colectivo Ch’ixi
Huáscar Salazar, Facultad de Ciencias Políticas y Sociales, UNAM
Ruth Bautista Durán, Movimiento Regional por la Tierra y Territorio
Oscar Bazoberry Ch., IPDRS/CIDES-UMSA
Jhaquelin Dávalos, IPDRS Interaprendizaje
Maria Lohman M., Somos Sur
Arturo Revollo Herbas, Sociólogo, Bolivia
Cecilia Estrada Ponce, Socióloga feminista
Guadalupe Navarro Calderón, periodista
Arturo D. Villanueva Imaña, Sociólogo
Fernando Machicao Bowles, Bolivia
Elizabeth López Canelas, antropóloga
Aymara Llanque Zonta, Colectivx Ch’ixi
Miguel Miranda Hernández
Rocío Estremadoiro Rioja, PHD Ciencias Sociales
Alejandra Anzaldo García, Ing. Agrónoma
Helga Cauthin Ayala
Alejandro Mérida, Colectivx Ch’ixi
Toribia Lero Quispe, CAOI
Julia Soria, Colectivx Ch’ixi
Vania Salinas Usquiano, Colectivx Ch’ixi
Raúl Prada Alcoreza, Pluriversidad Oikologías

Instituciones

Movimiento por la DIGNIDAD en Defensa del TIPNIS
Colectivo Territorios en Resistencia
Colectivx Ch’ixi
Colectivo Feminista Ramonas Bolivia
Plataforma Bolivia Libre De Transgénicos
CAOI, Coordinadora Andina de Organizaciones Indígenas
Colectivo Salvaginas
Colectivo Willay (prevención de desastre Tiquipaya)
Plataforma Coca Orgánica Libre e Informada
Grupo «DEFENSA 106» a favor de la libertad de expresión y comunicación.
Bolivia libre de Transgenicos y Consumidoras Conscientes
MAYORES ADHESIONES AL CORREO: rbautista@sudamericarural.org

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