Despertar
Despertar Sebastiano Mónada Pintura de Remedios Varo Hermit A ntes del amanecer el frío humedo se pega a mi piel, el sueño deja su huella en imágenes desbandadas, mientras lentamente tomo consciencia de esta transición vaporosa al mundo concreto de la exterioridad cenicienta. Me desapego del mundo onirico que me cobijó entre sus hercúleos brazos fantásticos y su afectuosa imaginación delirante. Abandonó mi interioridad como cuando se deja el barco, hundiéndose en un mar embravecido por sus preocupaciones, levantándo gigantescas olas enloquecidas, incontrolables. Bramiendo como toros iracundos de tanto asedio de ejércitos de toreros en espectáculos cobardes y sanginarios, comercio inmisericorde de la matanza, atormentados por la luna asesinada en un cielo ensombrecido por la tormenta. El cielo ensangrentado es el testimonio del crimen, perpetrado por la conspiración acuática de las corrientes enfrentadas ...