¡Qué solos están los pueblos! ¡Qué acompañados pueden estar!

¡Qué solos están los pueblos! ¡Qué acompañados pueden estar! Raúl Prada Alcoreza En carrera frenética por conseguir el desarrollo anhelado los Estado-nación subalternos de la inmensa periferia del sistema-mundo capitalista se embarcaron en proyectos económicos delirantes, incluyendo guerras fratricidas. La ilusión del desarrollo caló en la clase política, aunque también en la clase económicamente dominante, incluso en lo que se denomina ambiguamente las clases medias [1] . No deja de estar ajeno a esta ilusión del desarrollo el mismo proletariado joven de estas latitudes de las periferias de la geografía política de un sistema-mundo moderno , configurado por la geopolítica colonial , primero, después, por la geopolítica imperialista , para derivar en la geopolítica de inercia del imperio , el orden mundial. El sueño de un país atravesado por ferrocarriles fue obsesivo en los caudillos latinoamericanos del siglo XIX. En el siglo XX los caudillos soñaban ...