Funeral político

Funeral político Raúl Prada Alcoreza El enfermo terminal se aferra a permanecer vivo, cuando cree que no está enfermo, ni que la enfermedad sea terminal. Es distinta esta actitud a la del que lucha por que ama a la vida y todavía no quiere dejarla; también es distinta a cuando el enfermo terminal se resigna y se despide. Estas figuras, por cierto, demasiado ecuménicas y estereotipadas, con pocos ribetes dramáticos, salvo el de la situación misma a la que aluden, puede ayudarnos en la ilustración de lo que pasa con un gobierno que se aferra a volver a reelegir a su presidente; estando en situación terminal, de derrumbe, de implosión, se aferra con todos sus recursos a permanecer en el poder, cuando ya el poder lo ha tomado completamente, como cuando una enfermedad toma el cuerpo del enfermo. Una cosa es llegar al poder, otra cosa ejercer el poder en las primeras gestiones de gobierno, y otra cosa distinta es cuando el poder se convierte en una enfermeda...